"Cada hoja es todas las hojas del innumerable Arbol de los Relatos"

Thursday, December 11, 2008

25 años de DEMOCRACIA

Qué letra hermosa para cantar con Fito:

"Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina."



El Preámbulo de la Constitución Argentina, adoptó la fórmula inicial del famoso: «nosotros, el pueblo» de la constitución estadounidense pero modificada como «nosotros, los representantes del pueblo» para subrayar la naturaleza exclusivamente representativa del sistema adoptado.

La primera parte (derechos y garantías), tratándose de una constitución liberal, básicamente contiene los derechos humanos de primera generación: principio de legalidad, principio de igualdad ante la ley, derecho de propiedad, inviolabilidad del domicilio, libertad de expresión sin censura previa, libertad de circulación.



Durante el siglo XX, estos derechos no se cumplieron la mayor parte del tiempo, y en 1983, parecía que renacía la esperanza: "Con la democracia se come, se cura y se educa"nos decía este CABALLERO (que ahora tiene un busto en la Casa Rosada), en aquel entonces

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“María Elsa Rodríguez nació en San Miguel (Buenos Aires, Argentina). Supo que lo suyo no eran las obtusas matemáticas, y que los sueños la movilizaban más que la realidad. Estudió Cinematografía, Fotografía, Biología Marina y Bibliotecología. Formó parte del elenco de: “Gris de Ausencia”, de Roberto Cossa y “Tartufo”. En un momento sospechó que la película más genial y el mejor libro ya existían, por ello, decidió respetuosamente seguir escribiendo en secreto... hasta que: “Mirna, un domingo en camiseta” se estrenó en teatro, para su sorpresa, y envió unos cuentos a una editorial...”