"Cada hoja es todas las hojas del innumerable Arbol de los Relatos"

Tuesday, October 30, 2018

"MIRNA,UN DOMINGO EN CAMISETA" ("Obra de Teatro a pedido"...)


(De María Elsa Rodríguez. Derecho de autor Nº: 298933)

(Domingo por la mañana. Primer cumpleaños sola. Mirna se acaba de separar y el departamento está a "medio armar", con los cuadros sin colgar y cajas apiladas. A la izquierda la entrada y la cama en la que ella está, aún con la mascarilla del día anterior en la cara. Al fondo, de frente, vemos la cocinita. A la derecha el baño y, en primer término el espejo de pie con un banquito enfrente. Un equipo de audio en el piso. Despierta, se despereza y remolonea un rato. Es todo muy lento. Tiene mucha fiaca.)

MIRNA_ Domingo... "cuarenta y"... solo: "cuarenta y"...  Lo malo es lo de "solo", suena a: "sola" (suspira) "Señora"... "señora descasada"... estado civil: "separada", ó: "cambiada sin consulta previa"... ¡Ah, las explicaciones!... Tantas explicaciones para dar... ¡Qué plomo cumplir años justo esta semana!... ¿Lo habrá tenido en cuenta ese guacho? Ni se habrá acordado (se da vuelta en la cama, se vuelve nuevamente hacia el público).  Pero mi vieja ya sabe. No sé si es peor, aguantar a los que les tengo que contar por qué me mudé, o, a las que ya saben "y no saben lo mucho que me rompen" ¡Uf! (boca arriba, se tapa la cara). No voy a dar pena... "Mirna, no serás patética"... por hoy, al menos. Es un trato.

(A partir de ahí, comienza por levantarse de la cama y prepararse para enfrentar el día, ensayando las posibles respuestas que dará a cada uno de los que la llamen para "felicitarla por su cumple", o para "solidarizarse por su pérdida". Comparte sus opiniones con la audiencia, buscando su complicidad... "porque a las chicas del público, ya les habrá pasado".)

MIRNA_ Me levanto y listo... la cago a mi vieja, que es capaz de no ir a misa para pescarme en la cama... ¡No te voy a dar el gusto! La veo aparecer por esa puerta: “Una de aparecidos"... ¡Ay, qué miedo!

(señala la puerta. Se para en el sitio y hace la mímica de su madre con los brazos cruzados y moviendo la cabeza, como desaprobando el desorden)

MIRNA_ “¿Todavía no colgaste los cuadros?... ¡Típico tuyo!"... (al público)...Y así con cada cosa: "que le dejé a Él las tazas que ELLA me regaló a mi"... "que seguro algo habré hecho para que se fuera  con la pendeja (a su madre, con las manos en la cintura, en tono desafiante): ¡SÍ! ¡Crecí, mamá, crecí!... "Me vine grande" (al público): ¡Pero a él también le pasó!... Lo que pasa, es que la pibita "no se le dio cuenta"... y, él tampoco se dio cuenta... ¡Menos aún mi vieja!... (Baja los brazos con pesar): Ahora me va a decir, la muy vil:" si esperabas una semana más podíamos estar festejando tu cumpleaños... no pensaste en mí?" A veces la odio... ¡Y las otras veces también!... ¡No sos una "Idishe mamme", mamá!... Pero parecés... ¡No sos judía! ¡Además vos sos racista!

(se pone la bata. Pasa frente al espejo. En eso, al verse, advierte que ha dormido con la mascarilla, que ahora está reseca en su cara. Mientras "se da consejos" se va sacando la mascarilla con un algodón húmedo)

MIRNA_ No podés estar destruida... mirá si te agarran así, toda seca... ¡Reseca!... Este "pergamino" no estaba "tan ajado"... ¡Me cago en la maldita gravedad que nos juega en contra "y manda todo para abajo” (se levanta el busto consternada)... ¿Cuándo se me vino abajo la estantería?... Yo acá tenía una cintura bárbara (se toca y "se fabrica un corset" tironeando la bata para atrás exageradamente, y ajustando el cinturón, "mete panza pa' dentro", aspirando el aire): ¡Claro! El, a la pendeja le ve "a primera vista" lo que yo ya me tengo que "andar dibujando"

(se afloja "el matambre", resopla y se sienta nuevamente. Termina con la mascarilla)

MIRNA_ ¡Ufffff!... Me temo que el gimnasio... a "las chicas de nuestra edad", nos encontrará: "unidas o abandonadas"... ¡Pobres minas las del miriñaque y el corset... ¡Qué sacrificios no habremos hecho por ellos! ¡Desgraciados, desagradecidos!... Ya me pongo a régimen y me "hago toda nueva"... pero el régimen lo empiezo mañana, porque hoy es mi cumpleaños y ni torta tengo ¿Habrá "delivery de tortas?... ¿Estará bueno el pibe que hace el reparto?... ¡Cuántas preguntas! Al final, yo también parezco una pendeja

(va a la cocina. Mientras se prepara el café, se hace algunas preguntas y planteos)

MIRNA_  ¿Para qué me habré traído este florero? Si nos lo trajo una tía de "El"... La tía Rosa, que es insoportable y siempre repite lo mismo: "nena” (al público)... “a mí "me decía: nena (continúa) “menos mal que te estás poniendo más gordita, porque a ellos les gusta tener de dónde agarrarse 

(mira el florero y lo tira a la basura, como si nada. Sigue hablando)

MIRNA_ El me lo estaba advirtiendo, ahora que lo pienso: "Hacete un lifting, ponete lolas"... "Si ya tengo dos", le digo yo... ¡Qué tarada!... No buscaba una respuesta ingeniosa, él... ¡Es  que ya no tenía de dónde agarrarse, el pobre!

(va otra vez hasta el espejo. Se mira)

MIRNA_ La gravedad hace estragos con el cuerpo... pero yo no veo que "haya hecho tanta injusticia con este"... "esto no está tan alicáido". Laura, mi amiga "la que sale con pendejos", está "re- peor"... ¿Cómo hace?... Debe ser por su "simpatía", que tanta ya no tiene tampoco... ¡Ay  yo no quiero ser como Laura!... Dar consejos "a troche y moche" y nadie le ha pedido ninguno que yo sepa. Ella es de esas personas "que se las saben todas"... "que no dejó títere con cabeza"... esa gente que te carga porque sos una aburrida porque siempre estás con el  mismo tipo... "¿No te aburre la rutina?"... pero después, antes de irse, te dice: "me quedaría a dormir... porque en casa no me espera nadie esta noche tampoco"... es como "el crítico de cine". Los críticos solo critican mientras no hacen nada, al final, por no animarse, me parece.

(Se sienta y va tomando el café mientras sentencia)

MIRNA_ La profesión de "crítico", es netamente femenina... o de "trolos"... por jodida. Exactamente así, es Laura. Sigue levantando los que sabe "que no le van a durar... ¡Porque quiere estar sola!" ¡Qué pirada que está la gente! Los críticos te mandan a ver la "mejor película de la semana", no la que vos querés ver. No importa que quieras reírte para olvidar... “porque, el sabio del crítico" te explica que, "en realidad, lo que tenés que ver" es una película que te hace llorar como loca, y al final, por tanto sabio suelto... ¡Te querés matar! Cuando, por fin vas a ver el "bodrio que vos querías"... ya no está en cartel Porque la cartelera del cine cambia... "como la vida misma".

(Va a dejar la taza en la cocina)

MIRNA_ El problema con esta gente, es que no nos ponemos de acuerdo en lo que es importante. Cuando yo le pregunto algo, Laura me responde: "Eso es personal... lo tenés que resolver  vos". Y yo, lo que quería, saber "tan ansiosamente" era: "¿Cómo me quedará el pelo más corto?" por ejemplo. No, acerca de mi vida, o de mi pareja... que, como "ya fue pareja de tantas", se ve que no era algo "tan personal". Porque todo el mundo opina de esas cosas... ¡Y el marido sí que es un "objeto" personal!... ¡Personal y exclusivo! No te digo que es como el cepillo de dientes... ¡Pero debería serlo! Porque una no le anda prestando a cualquiera lo que se lleva a la boca.

(Va a buscar el cepillo de dientes al baño. Vuelve con él cepillo y sigue)

MIRNA_ ¿Llamará Laura? Si me empieza a indicar los "pasos que debo seguir, le paro el carro de una". No voy a aceptar más consejos. Hoy tomo coraje y se lo digo. Después de todo, ella, al ex-marido, se lo puso de enemigo, y yo no quiero eso. Yo me conformo con que "la nena" le contagie algo mortal... o lo largue y se muera de vergüenza... ¡Mínimo! Porque le habrá visto el auto la piba... mirá si lo hubiera visto en "el bondi", como lo vi yo... ¡Ni bola que le daba!  (cambiando el tono de voz por uno más triste. Vuelve)... Hoy tendría que alquilarme una película "de llorar"...llorar a lo loco para que se me acaben para toda la eternidad las lágrimas. O, una comedia de esas "filosas", que te hacen llorar de risa. La cuestión es llorar. Prefiero llorar por una película que porque nadie me llamó el día de mi cumpleaños. ¡Qué raro mi vieja!... Che, esta resentida es capaz de haberse muerto para no "pasar una vergüenza por mi culpa"... (rezonga con las manos en la cintura. Sigue el relato). Laura está sola y "levanta" en el laburo ¡Claro! Es por eso. Como la de la canción De Arjona... "la de las cuatro décadas", que anda con pibitos.

(Empieza a buscar algún CD.  Arrodillada tras la cama, mira debajo)

MIRNA_  Y, de lo que estoy segura, es que jamás voy a poner el televisor en el dormitorio. "Eso mata la pareja"... "rompe el diálogo"... y el tipo se ratonea con esas brujas infernales “mitad de plástico”... ¡Y la otra mitad también! (se asoma y rezonga indignada, golpeando sobre la cama): ¡La mitad de los discos se "me llevó este turro"!

(Por fin saca de debajo de la cama, una caja de zapatos que mira extrañada. La coloca sobre la cama. Saca de adentro un pilón de CDs. atados con una corbata)

MIRNA_ ¡La puta que lo parió… que Dios la tenga en su santa gloria y no nos la devuelva nunca! (Lo dice como una plegaria, juntando las manos y hablando al cielo). Este pelotudo se llevó los disco míos, nomás... y me dejó esta porquería... todos compilados... ¡Ni para elegir un disco sirve este nabo! (Desata la corbata que los une con fastidio, moviendo la cabeza). Por lo visto, el "muy pendex", ya ni la corbata se va a poner... ya lo veo con esas zapatillas con cierre, bien de maricón... ¡Qué papelonero! ¡Qué puto de mierda! (lee lo títulos de los CDs. Les "discute  y contesta mientras lee los títulos de las canciones”)... ¡Con razón!... "Podés vivir a tu manera"... "Algumos deslices", de Pappo... ¡Mirá quién te aconseja!... "No confíes en tu suerte"... ¡Ja! Yo te recomendaría que vos tampoco... "Oye, Dios que me has dado"... Ay, estos deben ser los famosos "discos con mensajes satánicos"... ¡Le llenaron la cabeza! "Solo se trata de vivir"... ¡Si, no me cabe duda! Pero, desde un disco cualquiera da cátedra. ¡Me quiero morir!... "Yo no quiero volverme tan loco"... ¡Yo tampoco! ¡Voy a quedar como "la solterona de la tía Mirna"! ¡Justo el nombre de la vieja esa me tenían que poner! (lee el último. Queda el pilón sobre la cama)... "Lustrabotas de la avenida"... este lo escribió una mina engañada... ¡Y tiene razón!... ¡Así vas a quedar cuando "la nena" te gaste hasta el último mango! No lo puedo creer... me quiero morir, en serio...  (Al público) ... y, si me muero, voy a volver como: "El fantasma de Canterville"... ¡Para interrumpirlo cada vez!... "interruptus tras interruptus", así no va a haber romance que le dure al guacho ese... El espejo me lastima... los años me atormentan... (en tono "tanguero y melancólico")... y los amigos que ya no están...
La vida es un tango, nomás...

(Agarra una escoba de al lado de la cocina)

MIRNA_ Mejor, barro un poco... (Al público): "Para olvidar"... algo tengo que ordenar... y mirá si será cierto que mi vida es un tango... que ya no vivo "en un palacete de Barrio Norte", "ya no soy su Margarita"... ni "la reina del hogar"... ¡Me destronaron mal!... Me "derrocó la juventud"... "una imberbe", como diría "el general". Pero más que reina, siempre fui "la Cenicienta", la fregona... me la he pasado ordenando y barriendo la tierrita turra que se empecina en volver al otro día, y se deposita en el mueble que yo limpié. La tierrita es mujer, jodida y persistente, como una madre... (pasando la mano sobre el teléfono, sacándole la tierra)... "Es cosa e' mandinga o es obra de la naturaleza... y, si la naturaleza es "tan sabia"... ¿Quién soy yo para llevarle la contra? Dejo la tierra en su lugar y listo.

(Deja la escoba al costado de la cocina, tal cual estaba antes. Busca la caja de la basura. Tira algún producto de limpieza. Se sacude las manos, como si las tuviera sucias. Se acerca al teléfono, lo mira, reflexiona)


MIRNA_ ¡A otra cosa!... Por suerte, de la que me salvo hoy es de la "solterona de la tía Mirna"... (se acerca al público y le cuenta)... Porque esa sí que ya no me puede llamar... desde que entró "al club de los panza para arriba", no amarga a nadie más. Pero, con el antecedente de "la eterna soltería" ¡Me hubieran buscado otro nombre!... ¡Yo no quiero ser solterona como la tía Mirna! (va hacia la cama. Saca los CDs. y se pone a hacerla). Porque el nombre te condiciona, evidentemente... ¡Por lo menos no me pusieron: "Soledad"... ¡Pero no hizo falta! Acá estoy, pasándola "bomba" conmigo misma... (se detiene. Sigue con la cama). Ahora, cuando empiecen a llamar, voy a extrañar esta "tranquilidad". Soledad, se llama la hermana de mi amiga Dolores (al público). Se ve que la madre no las quería... o, por lo menos, no  las quería ver "felizmente acompañadas"... ¡Pobres chicas! Son chicas de "mi edad", claro... (al público otra vez) Pero son chicas que están arruinadas...  (va al espejo, muy resuelta y se mira, con aire triunfal)... Y, después de todo, "la tía Mirna, estaba fuerte".

(Se acerca a la cama, la termina, mientras le dice al público)

MIRNA_ Soledad, la hermana de Dolores, "es nuestra hermana, también"... y de todo el Universo.  Es monja. Le hizo honor al nombre y se quedó "solo con Dios". ¡Qué le es: "re-fiel",  parece! Eso hay que reconocérselo... pero, de otros tipos, "ni hablar, la Hermana Soledad" (Se detiene. Piensa). Eso me parece un contrasentido... porque, entonces, "no le ha visto la cara a Dios, todavía".


(Se sienta en la cama como "para chusmear", con las piernas cruzadas)

MIRNA_ Es cierto, el nombre condiciona. A "Dolores", siempre le hemos dicho: "La pobre Dolores", porque siempre le duele algo... "es un lágrima"... "re-depre". Ella se queja: de lo que no hizo, lo que ya no hará y de todo lo que no le sale... ¡Ojalá que no me llame! (mira al teléfono y le hace el gesto de la cruz "antimufa" con los dedos. Se dirije al público, como una confidencia) ¡Qué ni aparezca! Yo ya la veo "mufa", inclusive. Desde la otra vez que dijo "que me estaba  poniendo panzona", ya le tomé idea... (imitándola con bronca)... "Si es con patitas, yo quiero ser la madrina"... me dice, con ese tono lacrimógeno que usa para hablar, como un lamento. El otro, "mi ex"... pegó un salto "que ni te cuento"... ¡Claro, si él ya tenía una nenita! Pero yo, ya me pongo en campaña para con seguir "el hermanito"... (hace el gesto característico del “corte de manga”con el brazo) ¡Tomá! (se levanta con decisión. Va  a la cocina y se sirve algo. Brinda.) ¡Por la victoria!... ¡"Victoria"!... ¡Qué nombre para una "Winner"!... (vuelve hacia la cama y cuenta) "Victoria Besada", me tendría que llamar, "ganadora total", como mi otra tía, la de Burzaco... la que tenía muchos admiradores... ¡Nunca "Virginia"! Ese es un nombre fatal... pero igual, para eso ya es tarde. (piensa y baila acercándose al espejo)... ¡"Salomé"! ¡Para hacer justicia con la cabeza de ese "zátrapa"! Ni una carta me dejó cuando se fue... un mail, me manda: "Como no tengo explicación, me voy sin decir nada". Por una amiga me enteré. (se seca una lágrima. Mira el espejo. Se dice) Me haría toda de nuevo... pero seguro el cirujano es hombre y se entusiasma, como el peluquero. Yo fui a que me "recorte las puntas" y me peló... ¡Se entusiasmó el loco! Pero el pelo va a crecer... y el mal momento va a pasar... ¡Dale, che! "Ponele onda" que van a empezar a llamar y no tenés que hacer puchero" (se tira en la cama. Se estira. Suspira). Me voy a  tener que cambiar... Otra cosa que "te condiciona", es "el laburo". El, en la oficina, con tanta secretaria y tantas "pasantes"... se habrá creído Clinton, el muy pavote... El trabajo es hombre, y también puede destruirte... porque está lleno de mujeres imposibles, que de ser "macanudas a simple vista", se vuelven tus enemigas mortales. Por eso yo preferí cambiar "El Ministerio por la mercería"... a tres cuadras de casa, ganar en tranquilidad mental, "tener tiempo para mí". Pero, "creer o reventar", igual hay envidia... las mujeres somos capaces de envidiar cualquier pelotudez... ¡Siempre que la tenga otra mujer! "Mi ex", antes de mi, tuvo otra "ex"... y yo se lo envidiaba a ella. Pero en la oficina, yo era la reina... ¡Y me di el lujo de traerme el señor que quería y venirme al barrio para tener mi "casita y la mercería!"... con las señoras que cosen y sus puntillas. Haciéndole "la lencería  las otras" (Se sienta enojada). ¡Qué boluda! Para colmo, "en las horas libres, para salir un poco", se me ocurre vender cosméticos... "Consultora de belleza, a sus órdenes"... ¡Qué truchada!

(Se levanta y sigue hablando mientras busca un bolso que saca de detrás de la cama. Lo pone encima)

MIRNA_ Todo el día escuchando a señoras con celulitis y a las pendejas con acné...

(se saca la bata, la cuelga en el perchero y se pone el trajecito “de Consultora de Belleza” lleno de prendedores “a modo de condecoraciones”, y toma el maletín. Le habla al público como si fueran sus clientas)

MIRNA_ Bueno, chicas... les vine a salvar la vida. Tengo exactamente lo que cada una de ustedes está necesitando... (al perchero, como si fuera una señora, o a una mujer de público)... Si señora, aunque usted no lo crea, tengo una amplia gama de productos de belleza, que son "altamente adictivos"... por lo que no se van poder resistir... ¿Cómo es su nombre?... "Delia"... ¡Tenemos tanto en común! Yo tengo una amiga que también se llama Delia... ¡Qué pequeño es el mundo! ¿No quiere ingresar a mi empresa?... ¡Nos da tantas oportunidades! Conozco gente todo el tiempo... ¡PERO NUNCA UN SEÑOR, claro! (al público, enojada) ¡Qué injusticia deslomarse así al pedo! (fantasea)... Si tuviera la suerte de tocar el timbre de una mansión y me atendiera un tipo bárbaro, que "se prendara" de mi belleza... ¡Pero esos ya tienen quien los atienda! Mejor sería un albañil musculoso, grandote y  todo transpirado... cubierto de polvo... ¡Ah! (se tira en la cama, "en llamas", gira y se levanta para contarle a la gente)... Y antes del polvo, propiamente dicho, le pruebo en su hermoso cuerpo todos mis productos de primera calidad... ¡Ay, lo puedo ver! (se desespera de la emoción, se agacha, agarrándose la panza)... El tipo abre la puerta de la casona. El está solo... reparando esa gran casa, que está en medio de un country alejado de la civilización... y me avisa (al público): "La señora va a tardar". Yo me doy cuenta de que "me tira onda"...

(saca del maletín un perfume que destapa)

MIRNA_ ...entonces, le ofrezco un perfume: "re-varonil"...

(Mira al público primero mostrándole el perfume y luego "rocía al imaginario señor que tiene enfrente")

MIRNA_ Lo que pasa... es que usted (haciendo gesto de desagrado con la cara y moviendo la mano libre para "espantar el aroma")... para notar la verdadera fragancia... "DEBIERA DARME"... ¡NO! Quiero decir: "Debiera darse" un buen baño... ¡Es que así no hay perfume que valga, mi estimado! ¡Déjeme a mí, siéntese! (acerca una silla. Saca un pomo y "le muestra" al imaginario señor que "ha sentado en ella"): ¿Ve?... Esta mascarilla es justa para un cutis maltratado como el suyo (deja la mascarilla en la cama y se apoya con las manos en los brazos de la silla)... yo se la aplico... y, mientras "se endurece”... (al público, gritando) ¡La mascarilla! (suspira)... le hago las manos (se frota sus manos). Usted va a lucir: "limpio (saca del maletín un par de productos más)... ¡Bárbaro!... ¡Fenómeno!" (llevándose las manos al pecho, con productos y todo) Le haría los pies (mira los pomos que tiene en las manos, desconsolada. Los deja sobre la cama)... ¡Pero me olvidé los productos! (se agarra la cabeza. Después ríe) ¡Ay, como una geisha soy!... ¡Qué imaginación!... ¿Quién me ha visto y quién me ve?

(Se acerca y vuelve "sobre el señor", apoyándose nuevamente sobre los brazos de la silla. Le habla de manera imperativa)

MIRNA_ ¡Vaya ya mismo a probar ese baño que está arreglando! (elige cuatro o cinco de los productos de la cama y el bolso. Va hacia el baño, "hablándole desde afuera al señor") ¡Escúcheme!... ¡Dese un flor de baño y no deje de probar TODOS... ¿Me comprende?... ¡Todos los productos de nuestra línea para el cabello y, por supuesto las cremas para el cuerpo! ("se las deja" en el baño. Vuelve muy apurada y se para al lado de la silla vacía. Mira la cama. Piensa. Se vuelve y le habla "al hombre que se está bañando") No olvide NINGUNA de las cremas (sonríe. Mira al público con complicidad). Son cuatro, las cremas... es imposible que acierte el orden... porque el es albañil, no "consultor de belleza"... no le va a quedar más remedio que llamarme y voy a tener que aplicárselas yo misma... (suspira)... ¡Después de todo, esto es un sacerdocio! (se sienta en la cama, exhausta)... ¡Qué desdicha no haberlo vivido! (se desploma sobre la cama, y se retuerce en "pleno éxtasis") ... Mirá si el tipo al afeitarse... (se detiene y se sienta súbitamente) ¡Ta' digo!.. ¡Me olvidé de "venderle" la loción y la crema de afeitar! ¡Qué boluda!... Por eso no hago diferencia (agarrándose la cabeza. Se deja caer otra vez sobre la cama)... Mirá si el chabón, al afeitarse era un príncipe... ¡No doy más! (busca un CD. ó algo para "hacerse aire". Se sienta nuevamente y observa el desorden que quedó en su cama. Toma la almohada y la abraza). Todo esto me tiene podrida...

Se levanta y tira las cosas (CDs., bolso, productos, corbata) en la caja de la basura. Se limpia las manos con el gesto característico y prende la radio, advirtiéndole)

MIRNA_ Te doy una sola oportunidad, o te tiro a vos también... (se escucha:)

RADIO_ "y ahora me siento mucho más fuerte
sin tu amor"...

MIRNA_ ¡Eso!... ¡Grande, Charly! Te dicen loco, pero vos sos el único que me comprende (aplaude. "Baja el volumen". Apenas se escucha la radio, para que Mirta pueda seguir hablando. Mira el teléfono)... Vos y mi "amiga de fierro": Loly... que si no se oxidó esta mañana, "le pasa raspando".

(Se pone a ordenar nuevamente la cama tarareando, cuando suena el teléfono, se detiene, sonriéndole al público)

MIRNA_ ¡Lo sabía! Siempre que pienso en ella aparece... como un hada madrina (se acerca al teléfono, que vuelve a sonar)... cuando ella estaba embarazada, vomitaba yo (atiende. "Dialoga" con su amiga, gesticulando)... ¡Hola Loly! (escucha, sonríe)... Gracias. Y... ¿Quién va a ser?... ¡Ahhh, qué linda!... vos también. Si ¡Claro! ¡Buéh! Ta' bien... si, te escucho (escucha). No, no. Dejá, otro día... todavía estoy en camiseta (mira la hora) ¿Qué te importa la hora? ¿Yo te ando preguntando tu edad a vos?... ¿Cómo qué tiene que ver?... Es una pregunta como cualquier otra. No tengo ganas y (escucha a su amiga, hace caras y niega con la cabeza)... Yo tengo ganas de tener ganas... ¡Pero no me sale!... ¡No, no! A ver, dame una buena razón (sonríe con malicia, asintiendo con la cabeza)... "Venganza y hombres"... Suena lógico... esas si son dos buenas razones... te escucho (escucha)... Ahá... ¿Se me pasa "la depre" si me voy con un mocoso?... Eso si, se me calman los nervios... Hummmm... ¡Buéh! ¡Los hombres maduros están todos usados y a la miseria!... ¡Loly, qué decís! (gesticula negando con la cabeza y pateando en el piso, enojada)... ¿Quién... ¡Noooo!... ¿Cuándo?... (cambia súbitamente de ánimo)... ¿Si?... ¡Dale! (anota, mientras escribe murmura) 466... Mmm.... Mmmm... Si, lo tengo. Listo. Contame ya, dónde estaba... COMO ESTABA. ¿Vale la pena sacarme la camiseta por alguien que no veo desde adolescente?... ¿Con una mano en el corazón contestame. (ella hace el mismo gesto) ¡En todo sentido me saco la camiseta, obvio!... Lo cortés no quita lo caliente... ¿Por quién me has tomado? (sonríe, se da vuelta y se mira nuevamente al espejo, con entusiasmo) ¡Menos mal que mi tía Mirna estaba "re-fuerte"!... ¿Cómo que tiene que ver mi difunta tía?... por el nombre... "EL NOMBRE CONDICIONA"... ¿No te conté a vos?...  (duda). Bueno... te corto... ¡Ya me tenés harta!... ¡No!... ¡En broma!... ¡Che, no te enojes!... ¡Es joda! ¡No, mirá que lloro!... ¡No, llores vos!... ¡Es una broma! (gesticula con desesperación, sin saber como  consolarla). Escuchame... ¿Estás segura que vale la pena "el muchacho este"?... ¿Cómo quién?... Loly... ¿De quién estábamos hablando?... ¡De Sergio!... ¡"Acabáramos"!... ¡No, yo! Dale... ¿Está pelado?... ¿Y si es peluquín?... ¿Estás segura?... Bueno, esta semana, lo llamo. (Suspira, se sobresalta por el reto de su amiga) ¡Bueno!. No me grites... me da vergüenza... no, decile vos. ¡Llamalo y contale que es mi cumpleaños... ¡Dale, no seas bruja que te corto! ¡No, no, otra vez no!... Loly... estás peor que yo... ¡Basta, basta, me ponés mal!... Bueno, bueno, tomate algo, que me parece que llegó "mami"... si... chau, chau...

(Corta, se queja)

MIRNA_ ¡Ahhhhh!... ¡Está "pior" que yo!... ¡Qué sensible! (mira el papelito donde anotó el número de teléfono, se lo lleva al corazón y suspira como una adolescente)... ¡Sergio!... ¡Qué lindo chico! (al público)... "un chico de mi edad"... que espero que haya superado la crisis de los '40, tenga pelo todavía y poca panza (al público, nuevamente)... ¿Mucho pedir, no?... ¡Buéh, un día lo llamo!... Hoy estoy a la miseria... y tengo una panza bárbara... mejor me tomo una copita para animarme (agarra una botella y la abraza. Con nostalgia "le dice"): La última vez que me "diste valor se te fue la mano, compañera"... cuando me desperté estaba sola... abandonada... ¡Qué crueldad!... Dejar a una chica en pedo librada a su suerte (sonríe, deja la botella). Ahora me da risa. No hace tanto, lloraba... pero, la verdad... ¡Qué loca es la vida!... Acá estoy yo, a punto de llamar a mi "primer noviecito"... y mi ex, se fue con la pendejita "que le cagaba la vida"... porque cuando lo conocí, a ese zátrapa, ella era "la hijita de la mujer"... y, como estaba celosa la nena, lo fastidiaba todo el tiempo. Las nenas son así (al público). No se si me explico: yo llegué para consolarlo, en aquellos dorados años "de levante en el ministerio" ¡Qué mocosa desagradecida! ¡Todavía que entonces "se lo saqué de encima"!... Bueno, ahora "me lo sacó de encima ella a mi". Pobre de su madre... ojalá que no se acuerde de lo bueno que era "tenerlo encima"... porque la hemos hecho doblemente cornuda, la nena y yo. Espero que le duela más lo de la hija, así no me remuerde más la conciencia (hace una pausa y busca nuevamente el papelito del número telefónico). Espero que Sergio no tenga esas mañas... bueno, si tiene novia si. Que la engañe conmigo...

(Agarra el teléfono. Lo deja, indecisa. Camina alejándose)

MIRNA_ Peor si es trolo ¡Está el mundo lleno de traidores y trolos!... Y peor todavía si en lugar de gustarle las pendejas le gustan los nenitos ¡Guacho pederasta! ¡Qué lo parió!... ¡Mirá en lo que se pudo haber convertido el pavote este! (vuelve al teléfono. Lo mira. Va a servirse otra copa) ¿Qué estoy diciendo?... Todavía no estoy mamada y ya digo tantas pelotudeces (toma. Agarra el teléfono y ensaya): Hola... ¿Sergio?... Soy Mirna, estoy en camiseta porque el camisón es de vieja... ¡No! Mejor le digo: Bueeeenas... ¡Chin- chin! (toma. ¡Qué rico!... ¡No, "qué rico está esto"!... No te puedo decir a vos (al teléfono, como si fuera Sergio)... porque a lo mejor estás hecho pelota (se ve en el espejo y se recomienda): ¡Che!... Ponete otra pilcha... ¡Tú puedes, chica! ¡Tú puedes!... Si es que puedes encontrarla...


(Corta. Duda. Busca "alguna pilcha" y se la pone por encima cuando suena el teléfono. Se sobresalta y trata de cubrirse como si la hubiesen visto desnuda)

MIRNA_ ¡Ahhh!...

(Mira el teléfono y corre al baño. El teléfono no vuelve a sonar. Se asoma y lo mira. Sale lentamente, con la ropa en la mano. Duda un instante. Le dice al aparato)

MIRNA_ ¿Qué me hacés?... ¡No lo puedo creer! (va al espejo y "se reta" furiosa): ¿Qué te pasa?... ¿Sos loca o estás en pedo?... ¿No ves que ahora se ofende y no llama más?... Bueno, no llores... no seas pavota, ¿Eh? (se toma una última copa. Agarra el tubo del teléfono. Suspira y lo amenaza).  Escuchame una situación... si vos sos del mismo gremio de la radio y que el espejo... y se complotan en mi cumpleaños para joderme... problema de ustedes... te digo como le dije a ella  (señalando a la radio): “cuando se me pase la mamúa" te tiro a la mierda... porque ahora no sé si llego hasta la caja... (señala lo alejado que está. Corta, vuelve a suspirar y marca). Mm... Mmm... Mm... ¡Ayyy!...

(Espera. Se sorprende cuando le contestan inmediatamente)

MIRNA_ ¡Hola!... Si... ¿Es Sergio?... ¡Ah, hola!... Yo soy Mirna (pone cara de sorpresa mayúscula, mira cómplice al público y les señala el tubo, con nerviosismo)... Si, me imaginé que eras vos... “porque me dijo Loly” que te iba a llamar (se encoge de hombros como escondiéndose por lo que dice)... si, hace un rato me dijo... ¡Qué diviiiiina!... Si, estaba de un humoooor. "Re- simpática", si (negando con la cabeza)... ¿No te interrumpo nada, no?... ¡Ah, bueno, no se! (Hace gesto de triunfo con la mano levantada) ¿Cómo te va?... ¡Tanto tiempo!... ¡Gracias!... Si, todavía cumplo la misma edad que vos ¡Qué rico!... No le vas contar a nadie (sonrie falsa y exageradamente)... ¡Claro!... ¡A ver si se creen que nos compramos la peluca en el mismo boliche! ¡Ja- ja- ja! (sorprendida)... ¡Tenés el pelo largo!...

(Mira al público. Se va al espejo, se peina con la mano libre)

MIRNA_ ¿Y sos de ir al gimnasio también?... ¡Epa!... Si me decís que sos travesti... te largo una carcajada que ni te cuento, porque me siento de contenta (Mira la botella y la abraza, con una sonrisa)... ¿Vos dónde estás que hay tanto bochinche?... Ah... Tenés una casa de comidas... ¿Hay "Delivery de tortas"?... ¿Si?... ¡Qué amor!... Gracias... bueno, traémela bien grande (al público): ¡La torta!... (a El)... Bueno... te espero... chau (suspira muy sonriente)... ¡Ahhhh!... ¡No lo puedo creer!...

(Cambia el tono, por uno de desconfianza)

MIRNA_ ¿No será "un tipo fácil"?... Capaz que solo es "el chico que hace el delivery" ¡ Bueh!... lo mantengo y listo (se sobresalta, mira la hora)... ¡Ah! ¡No me verás en camiseta!... ¡La pilcha, la pilcha!... ¿Dónde están? (se ríe)... Después de todo... hoy puede ser un gran día... y, a lo mejor... si festejo mi cumpleaños...

 (Se va al baño, juntando algo de ropa para cambiarse)







                          María Elsa Rodríguez

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“María Elsa Rodríguez nació en San Miguel (Buenos Aires, Argentina). Supo que lo suyo no eran las obtusas matemáticas, y que los sueños la movilizaban más que la realidad. Estudió Cinematografía, Fotografía, Biología Marina y Bibliotecología. Formó parte del elenco de: “Gris de Ausencia”, de Roberto Cossa y “Tartufo”. En un momento sospechó que la película más genial y el mejor libro ya existían, por ello, decidió respetuosamente seguir escribiendo en secreto... hasta que: “Mirna, un domingo en camiseta” se estrenó en teatro, para su sorpresa, y envió unos cuentos a una editorial...”