"Cada hoja es todas las hojas del innumerable Arbol de los Relatos"

Wednesday, August 13, 2008

"El poder transformador de la literatura"

"El campo Literario:

Dentro del descuido universal que se produce cuando las necesidades socioeconómicas se convierten en prioridad, el discurso literario no está ajeno. En la industria editorial vemos circular “pseudoliteratura” pensada solo con fines materiales, que responde únicamente a los caprichos de “mercado”, esa “cosa sin forma ni rostro” pero formada por todos nosotros.
Las generaciones actuales abrevan en productos comerciales, plagados de estereotipos, lugares comunes, facilismos, “que no permiten la experimentación del goce, del desafío por la resolución de conflictos ni el placer provocado por mensajes estéticos, bellos, capaces de activar y fortalecer los espíritus a través de historias y personajes referenciales por su poder transformador. Y aquí reside el maravillosos secreto: el poder transformador de la literatura.”
En esta época tan convulsionada por grupos económicos corporativos (BIG BROTHER: Orwell), se trazan cada vez más derroteros emparentados con el consumismo.
“El campo literario se va contaminando paulatinamente con pretensiones foráneas. La prensa, los medios de comunicación (TV, radio), las instituciones, los círculos y salones, la crítica, todos se van aglutinando y organizando desde el imperio de otro campo más poderoso: el político, y el campo literario se subordina haciéndose dependiente, peligrando su autonomía. Como consecuencia, los compromisos con el poder más las aspiraciones comerciales distorsionan su verdadero objeto de estudio: la libre expresión del hombre.”
En este cuadro de situación, se observan dos grandes vertientes: aquellas que responden al orden económico y a las expectativas del mercado (producciones masivas y en serie) y las producciones puras, que se ven restringidas a una circulación más limitada, ya que al no ser atendidas (ni entendidas) por la industria editorial, se oxigenan entre familiares y amigos, sin llegar a ver una marquesina ni una tabla de posición.
Esta contribución a tiradas en serie tergiversa las competencias. Las instituciones educativas y escolares tampoco quedan afuera, ya que como centros monopolizadores del saber ejercen su propio poder de exclusión, a la hora de organizar las programaciones en la selección de textos y autores (primando aquellos que ha consagrado el mercado).
Lamentablemente las producciones literarias en la mayoría de los casos, fueron consagradas “post mortem” y cada presente también puso en duda nombres y autores, obligando a hurgar en el pasado.”

“La desaparición del mecenas y protectores fue dando paso a certámenes y convocatorias laudatorias y votivas, que con el tiempo fueron desvirtuando su intencionalidad para terminar cerrando aún más sus círculos, al privilegiar a los reiterados consagrados (previo estudio de rentabilidad en plaza)"


(...) Como afirma García Márquez, 1992:

“En realidad, los concursos literarios patrocinados por las casas editoriales no favorecen a nadie más que a ellas mismas. Los editores piensan, como lo han pensado desde el día de infortunio en que fueron inventados, que son ellos quienes les hacen a los escritores el favor de publicarles sus libros, sobre todo a los escritores nuevos, y que, por consiguiente, son éstos quienes deben pagarles por la publicación...”


Miretti, María Luisa: “Literatura en la educación inicial y EGB”, Buenos Aires, Homosapiens, 1993 (Selección)

No comments:

Blog Archive

About Me

My photo
“María Elsa Rodríguez nació en San Miguel (Buenos Aires, Argentina). Supo que lo suyo no eran las obtusas matemáticas, y que los sueños la movilizaban más que la realidad. Estudió Cinematografía, Fotografía, Biología Marina y Bibliotecología. Formó parte del elenco de: “Gris de Ausencia”, de Roberto Cossa y “Tartufo”. En un momento sospechó que la película más genial y el mejor libro ya existían, por ello, decidió respetuosamente seguir escribiendo en secreto... hasta que: “Mirna, un domingo en camiseta” se estrenó en teatro, para su sorpresa, y envió unos cuentos a una editorial...”