
A mi me dió una extraña y fea imágen... esa de la hipocresía disfrazada de bondad. No dudo de la buena voluntad de los artistas que colaboraron cantando o atendiendo teléfonos y, recaudando gracias a su presencia, una fortuna que se espera llegue en medicinas, alimentos e insumos a un pueblo tan castigado como el haitiano...
Mi molestia es porque justamente: Haití está necesitando ayuda desde antes...
O.k. La urgencia es ahora.
Como la del pueblo de Irak o cualqueir otro devastado por edificios derrumbados... ¿O la guerra que estos mismos artistas no pueden nombrar no genera destrucción, hambre, muerte e injusticia?
¿No da pena cualquier niño llorando en primer plano?
La censura y la hipocresía van de la mano, ya que se sigue eligiendo a quien ayudar y a quien bombardear.